Cuando vuelas, la idea de conciliar el sueño plácidamente y aterrizar renovado puede parecer un dulce sueño. Sin embargo, muchos viajeros se pierden en las idas y vueltas del ruido, la incomodidad y el estrés. Médicos y especialistas en viajes, auténticos arquitectos del bienestar de la aviación, han destilado sus esclarecedores consejos para transformar estas horas de vuelo en un capullo de serenidad. Ya sean consejos simples o técnicas más sofisticadas, estas revelaciones están aquí para redefinir nuestra relación con el sueño en altura, permitiéndonos viajar no solo alrededor del mundo, sino también al reino de los sueños.
Elegir el vuelo adecuado para maximizar su sueño
Algunas personas se quedan dormidas incluso antes de que el avión despegue, mientras que otras pasan todo el vuelo retorciéndose. Si eres de los que les cuesta dormir a 30.000 pies sobre el nivel del mar, ten la seguridad de que existen soluciones. Para empezar, elegir la hora de tu vuelo es crucial para tu sueño. Opte por vuelos nocturnos para viajes largos, especialmente a Europa. Estos horarios suelen coincidir con la hora habitual de acostarse, lo que facilita conciliar el sueño. Eso sí, evita sacrificar demasiado sueño para ahorrar unos euros con vuelos tempranos, ya que esto puede perjudicar tu salud a tu llegada.
Anticípese a los efectos del retraso temporal
Viajar a través de múltiples zonas horarias puede desequilibrar su reloj interno. Para minimizar los efectos del jet lag, se recomienda preparar el cuerpo con antelación. Por ejemplo, si viaja hacia el este, comience a levantarse y acostarse entre 15 y 30 minutos más temprano cada día. Si viaja hacia el oeste, donde el día es más largo, retrase su horario de sueño de manera similar.
Prepárese para dormir antes del vuelo
La preparación comienza mucho antes de embarcar. A continuación se ofrecen algunos consejos que le ayudarán a prepararse para dormir:
- Evite la cafeína : Reduce tu consumo de café para no comprometer tu sueño.
- Vístete cómodamente : Opte por ropa holgada y cómoda, evite sujetadores con aros o cinturones ajustados.
- Que tengas una buena comida en el aeropuerto. : Una comida abundante antes de embarcar evitará que dependas del servicio a bordo, lo que podría perturbar tu sueño.
- Muévete antes de abordar : Camine lo más posible alrededor de la terminal para cansarse antes de abordar.
- Sigue tu rutina nocturna : Lávate los dientes y prepárate para ir a dormir antes de embarcar, especialmente si viajas con niños.
Limite las pantallas y el alcohol durante el vuelo
Limite el tiempo frente a la pantalla, ya que la luz azul de las pantallas puede interrumpir su sueño. En cuanto al alcohol, aunque inicialmente puede facilitar el conciliar el sueño, altera el ciclo del sueño y provoca despertares frecuentes. Por eso, es mejor optar por una bebida sin alcohol.
Trae un objeto cómodo
Una simple almohada para el cuello o un antifaz para los ojos pueden marcar una gran diferencia. Estos objetos familiares ayudan a crear un ambiente propicio para dormir en un avión y le indican a su cuerpo que es hora de descansar.
Uso cauteloso de los medicamentos para dormir
Si está pensando en tomar medicamentos que le ayuden a dormir, consulte primero a su médico. Aunque algunas personas encuentran útil la melatonina o prefieren Advil PM, evite probar nuevos medicamentos antes de viajar debido a sus posibles efectos secundarios.
Sea consciente de los riesgos médicos
Dormir en un avión conlleva ciertos riesgos, incluido el riesgo de sufrir trombosis venosa profunda (TVP), un coágulo que puede formarse debido a una inmovilidad prolongada. Mueve las piernas con regularidad y evita cruzarlas durante largos periodos de tiempo. Además, la baja cantidad de oxígeno a bordo puede empeorar los síntomas de la apnea del sueño. Si ya sufres problemas de sueño, coméntalo con un especialista antes de tu vuelo.










